Sucumbíos: Malestar por la acción militar
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(Sucumbíos 07-03-08) Las operaciones militares en la frontera con Colombia causaron tensión y nerviosismo en las comunas indígenas aledañas al sector de Angostura, en el cantón Putumayo. La Federación de Kichwas de la provincia pide que en los operativos no haya excesos.
El anuncio lo hizo público la Federación de Nacionalidades Indígenas Kichwas de Sucumbíos, la cual expresó su malestar consupuestos hostigamientos uniformadoscontralos comuneros.
Según la Federación, 145 familias de las comunas Santa Rosa, Tigre Playa y Singué fueron interrogadas y sufrieron insinuaciones militares que causaron malestar.
“Hay excesos. Se les reclama información sobre los irregulares, como sifueran sus aliados o conocedores de los insurgentes”, dijo Paco Chuji, titulardel organismo.
De hecho, Chuji informó que los comuneros iniciaron un desplazamiento interno entre comunas para evitar a los militares. Sin embargo, el dirigente contó que ello no es nuevo para los kichwas. “Si no son los militares ecuatorianos eran los colombianos”.
Explicó que en el río Putumayo, los colombianos les obligan a detenerse y presentar credenciales. “En ocasiones ni la cédula ecuatoriana tiene validez. Ellos solicitan credenciales especiales de indígenas”, comentó Chuji.
De otro lado, en Palmar (en Putumayo), un caserío que es clave para el acceso a Angostura, se reportó la presencia de unos 30 refugiados colombianos .
Willian Serna dijo que arribaron desde Piñuña Negra, Granada y Wisuyá. “Tienen miedo del Ejército colombiano”. Su llegada causó la suspensión de la reunión de la Junta de Seguridad Ciudadana, convocada por la gobernadora, Nancy Morocho.
Ella viajó al Palmar en compañía de los funcionarios del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados.
En la zona, la Gobernadora se reunió con los dirigentes y anunció que se realizará un censo de la población y de los refugiados que pudieron cruzar la frontera.
En tanto, en Carchi los controles por parte del Batallón Galo Molina y del Grupo Yaguachi siguenen las parroquias fronterizas.
Ayer, los patrullajes se concentraron en las vías de acceso. Los uniformados solicitaban la documentación a los conductores y chequeaban los autos para evitar la entrada de armas y droga.
Mientras que en Colombia el control policial y militar es escaso en las carreteras. El Ejército y la Policía esperan disposiciones de Bogotá, en caso de que tengan que ir a una zona específica.
Mientras que en el puente de Rumichaca, el intercambio comercial es normal. Hernán Álvarez, jefe del Servicio de Vigilancia Aduanera, comentó que hasta la mañana de ayer se exportaron 2 400 toneladas de plátano verde y 150 toneladas de leche.
La tranquilidad se evidenció en la feria de los jueves en Tulcán. Allí se registró una buena afluencia de ciudadanos colombianos. Compraron ropa, zapatos, víveres...(El Comercio)