Peritos analizan las secuelas del ataque al campamento de las FARC
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(Sucumbíos 06-03-08) Los peritos de la Fuerza Aérea Ecuatoriana (FAE) llegaron a Angostura (Ecuador), lugar en donde se produjeron los bombardeos del Ejército colombiano. Los militares arribaron en un helicóptero Superpuma a las 14:30 de ayer.
Su primera tareafue inspeccionar el sitio para esclarecer cómo ocurrió el ataque de los soldados y policías colombianos al campamento clandestino donde se encontraba el ex líder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), ‘Raúl Reyes’.
Los integrantes de la Aviación analizaron los orificios de aproximadamente 1,80 metros de profundidad que dejaron las bombas. Además de la trayectoria y también la distancia entre un ráter y otro. En total, los militares encontraron 10 orificios de bombas
El estudio aún demorará. Sin embargo, aunque no se llegó a una conclusión preliminar,existen indicios de que el avión que atacó el campamento guerrillero sería un Supertucano,de fabricación brasileña y que es parte de la dotación del Ejército colombiano, según fuentes militares.
Este tipo de aeronave normalmente lleva dos bombas como parte de su armamento, por lo cualse especuló que se necesitaríanpor lo menos cinco aviones para dejar los 10 orificios que se hallaron en Angostura. Además, los militares explicaron que las bombas seríande unas 25 libras.
A las 15:00 los peritos visitaron las distintas áreas que existían en el campamento. El comedor, con mesas y bancas de madera, un aula de capacitación cubierta, en el dormitorioen el cualvivía “Raúl Reyes”. Se especula, aunque no se confirmó, que el ex número dos de las FARC contaba conaparatos eléctricos (como un equipo de sonido), con un teléfono satelital, antenas de radio y satelitales, para tener un contacto permanente.
En el campamento también había unárea de entrenamiento; con aros, hechos conlianas y con pedazosde tronco que simulaban una pista de obstáculos.
En la inspección también se encontró una hoja en donde se establecían las actividades que realizaban los integrantes de la guerrilla colombiana. En ese papel sedaba cuenta de la celebración de uno de los comandantes del campamento clandestino. Constaba una hora social “a cargo de los compañeros mexicanos”, escenas de teatro y hasta estriptis.
En otro documento constaban también conferencias de invitados internacionales. Se encontraron sombreros con banderas de Colombia y también de Francia y México. Toda esa ropa tenía agujeros de bala de diversos calibres.
Luego del recorrido, a las 15:00, sei nició la detonación de las bombas que se encontraron en el campamento guerrillero de las FARC. Hasta las 16:30 se explotaron tres granadas de mano de 25 libras de explosivos. Los encargados de la detonación fueron los especialistas del Cuerpo de Ingenieros del Ejército del Ecuador.
El estruendo de las explosiones se escuchaba hasta el sector de las Ceibas, a solo 30 minutos de recorrido donde se dieron los enfrentamientos. Allí el Ejército ecuatoriano instaló un campamento militar, donde permanecerán hasta terminar con la tarea.
Los soldados ecuatorianos además tienen la misión de salvaguardar esa parte de lafrontera. Cerca de 50 uniformados de las Fuerzas Especiales recorrenlaespesa selva de la zona. Ellos realizan un sondeo de las viviendas que están cerca del campamento destruido y también llevan un registro de sus propietarios.
“Es parte del procedimiento normal de una investigación. Tenemos que asegurarnos que los pobladores no ayuden a los grupos insurgentes. Sabemos que el campamento que tenían las FARC se construyó con seis meses de anterioridad y los colonos fueron obligados o pagados para construirlo”, dice un elemento del Batallón de Selva Shushufindi.
En palmar hay más control
Las seguridades se extreman en Putumayo, Sucumbíos. Unos300 soldados del Batallón de Selva 55 refuerzan sus patrullajes en la zona, tras la intervención del Ejército colombiano del sábado.
Según miembros de Inteligencia de las Fuerzas Armadas, existe la posibilidad de que pequeños grupos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) se desplacen en la zona huyendo de los operativos de los soldados en el vecino del norte.
Por eso se instalaron puestos militares a lo largo de la carretera Lago Agrio–Palmar. En esos lugares, los uniformados se encargaron de realizar la revisión de documentos a las personas que ingresan y salen de Ecuador. Hasta ayer no hubo registros de personas detenidas. Sin embargo, la Fuerza Terrestre se mantiene alerta y no descuidalos controles.
“La detección es difícil porque la guerrilla también tiene personal de Inteligencia. Saben quiénes entran y a qué hora a cada sector, gracias a las redes de informantes que mantienen”, dijo un militar.
El traslado de soldados sigue
Ocho camiones repletos de militares salieron la tarde de ayer hasta Puerto Nuevo (Lago Agrio) para reforzar los controles militares en el límite internacional.
Los vehículos, de fabricación estadounidense,salieron con soldados Iwias que llegaron 24 horas desde el Batallón 23 de Pastaza. El ingreso de los soldados, conocidos como “los demonios de la selva”, se convirtió en el contingente más numeroso desplegado por tierra en las riberas del río San Miguel.
Mientras tanto,varios militares expertos en explosivos (minas antipersonales) viajaron al sector de Angostura (Putumayo), para colectar el material explosivo que dejaron los guerrilleros en el campamento que fue destruido por los uniformados colombianos.
Según el Ministerio de Defensa, el material explosivo que fue encontrado será destruido rápidamente. Estaba previsto que se realice la tarea la tarde de ayer.
La investigación que realizan las autoridades judiciales del país aún no tiene avances concretos. Ayer, estaba previsto que el Ministerio Público de Sucumbíos inicie una indagación previa sobre lo ocurrido en el sector de Angostura. Para eso,el agente fiscal Edwin Gonzabay ordenó la recopilación de la información que publicaron los diarios nacionales, de un parteemitido por el Comando de la Policía localyde los resultados de autopsia de los cuerpos de los 22 guerrilleros abatidos y que fueron trasladados al Departamento Médico Legal de la Policía en Quito.
Luego de que se reciban toda la documentación, Gonzabay decidirá sus siguientes diligencias.
De otro lado, el control en las vías y accesos fronterizos aumentó en Dureno y Pacayacu (Lago Agrio). Allí las tropas de la IV División del Ejército se afanaron en el control de armas, químicos y municiones. Red. Nueva Loja (El Comercio)